Como parte de la opinión publica de Jujuy conoce, en un operativo tipo comando, concretado el 25 de febrero, a las 8,30- por orden de la Jueza Guzmán y en ausencia de la madre de las niñas RODO, se violó la cerradura del domicilio por personal de la Brigada de Investigaciones, quién se llevo a las mellizas RODO, en una acción violenta, angustiante y desgarradora para todos quienes la presenciaron.
“A una de las niñas la sacaron de la cama y a la otra la arrebataron de los brazos de una sobrina, en medio de gritos y de llantos” señaló la madre, Daniela Rodo, a distintos medios de prensa, y todo por qué?, se pregunta, cabe señalar que ese padre, sin trabajo fijo, venia aportando ($50) mensuales por el bienestar de las mellizas RODO.
El más elemental sentido común y los principios básicos del Derecho, indicarían que en lugar de protagonizar una acción inhumana, desproporcionada y a todas luces arbitraria e ilegal, la jueza Guzmán debió priorizar las necesidades básicas de las más indefensas, en el marco de los derechos del niño y humanos universales.
Eso no sucedió así, ni termino con el hecho aberrante que nos ocupa. Agravando esta barbaridad judicial, en una actitud impropia de la Democracia, contrariando normas procesales y atentando contra el derecho a la defensa en juicio, ahora condiciona u obstaculiza el libre acceso al expediente por el abogado de la madre, quien hasta la fecha desconoce fehacientemente el actual domicilio de sus hijas, y el estado en el q se encuentran, ya que no le autorizan contacto alguno con ellas.
Mucho más allá del afecto de una madre por sus pequeñas hijas y de las angustias emocionadas de estas, este es un hecho grave, que registra antecedentes que debieran significar un alerta para q la jueza Alicia Guzmán. En el año 2006 y utilizando fotografía de las mellizas Rodo, se panfleteó en varios puntos de la cuidad, textos injuriosos e infamantes respecto de la madre. Esos panfletos fueron presentados en la justicia, desconociendo hasta la fecha si hubo alguna investigación, cuales fueron sus resultados y que medidas tomo oportunamente la autoridad judicial para preservar la integridad moral o la imagen pública de la familia Rodo.
Aún más; luego de que una orden judicial dispusiera en 2007 que el padre de las criaturas podía
Cualquier psicólogo o trabajador social del mundo, sabe cual es el periodo de formación de una persona,
LA JUEZA ALICIA SILVIA GUZMAN TIENE LA PALABRA –o preferiría, como suele decirse HABLAR POR SUS SENTENCIAS?. En uno u otro caso hay silencios que dicen más que las palabras, cuando la ausencia de fundamentos es manifiesta. Quizás por eso las razones de la jueza Guzmán se manejan en reserva ¿o será que esta aun conserva un rasgo de pudor frente a una decisión que pudo ser errónea o injustificable?. Todo parece posible en un país y en una provincia en donde UNO DE LOS FUEROS MAS VAPULEADOS, INJUSTOS Y MAL ADMINISTRADOS ES, PRESISAMENTE, EL DE LOS TRIBUNALES DE FAMILIA.
Y aquí, cuando de preservar la familia se trata, que nadie se confunda. No hay demasiados criterios opuestos e igualmente atendibles, como la famosa alegoría de LA MITAD DE LA BIBLIOTECA A FAVOR Y LA OTRA MITAD EN CONTRA, tan vapuleada por malos jueces y dudosos hombres y mujeres de leyes que a veces ni siquiera leen completos los expedientes, para fundar pretensiones y dictar sentencias. La familia, todos estarán de acuerdo, sigue siendo la institución primordial de la sociedad Y LOS NIÑOS SON EL REASEGURO DE QUE ESTA SOCIEDAD, Y LA MISMA HUMANIDAD, SIGAN EXISTIENDO.
No hay sociedades seguras y sanas con los niños arrebatados de los brazos de sus madres NO HAY FUTURO SIN NIÑOS FELICES. Esto ya lo hemos vivido en los “años de plomo”, en donde la Triple a o la dictadura militar, se enseñoreaban en el país y disponían a su antojo de la vida, los bienes o la tenencia de los hijos y nietos ajenos. La jurisprudencia argentina y el pueblo de este país ya han calificado este tipo de injusticias aberrantes y los han denominado DELITOS DE LESA HUMANIDAD.