Les ruego a los jueces Miguel Ángel Puch y Jorge Eduardo Meyer, vocales del Tribunal de Familia que tienen en sus manos la causa de mis hijas, juzguen los planteos efectuados sobre la base de su conciencia, siendo objetivos y conforme a derecho.
No hay manual básico de psicología alguno que establezca que niñas de 3 años y 10 meses no tengan derecho a estar con su madre y padre.
No soy alcohólica, no soy una prostituta, no tengo adicciones de ningún tipo.
Seguramente he cometido errores, ejerzo una autocrítica con humildad, pero nada ni nadie podrá privarme del inalienable derecho que como madre me asiste para estar junto a mis hijas siendo participe de su crecimiento.
Susana Daniela Rodo
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