Que las hijas no son hijas…
Que la mujer no es madre…
Que las hijas no son niñas…
Que la mujer no es mujer…
Que las niñas no son felices…
Que la mujer no es feliz…
Y hace 104 días,
Las tres eran madre e hijas…
Las tres eran felices…
Desde ese día, me pegunto, cuántas Daniela, cuántas Bea y Vic pasan a diario a nuestro lado, con un dolor irreparable, con ese vacío que solo madre e hijas sienten cuando son arrancadas una de otra.
Y pasan a nuestro lado con su dolor en silencio y las lágrimas escondidas.
Por las calles te cruzás ciento, miles de personas, cada una con su historia, con su sonrisa ocultando algún dolor… y no la conocés… y así no te toca, así su historia te pasa tan rápido que no la ves, y se continúa ciego.
Alguien dijo alguna vez que los malos triunfan cuando los buenos no hacen nada, y acá no se tata solo de eso… ojalá fuera tan sencillo. Lo peor es cuando se es bueno pero mediocre... cuando se es bueno porque se acepta todo y se calla todo.
Todos los seres humanos nacen, se reproducen y mueren… otros además de ello: vivimos… (los demás se asemejan a plantas).
Te propongo un juego… juguemos a que tenés tres años, a que es domingo por la noche y tu mamá te lleva a tu cama… juguemos a que mientras el sueño te vence la ves a ella, a tus juguetes… a tu mundo protegido por ella, y cerrás lo ojos, y que te sumergís en el mundo de los sueños sabiendo que al abrirlos ella estará allí al igual que tu juguete preferido…
Pero no, no es así…
No abrís los ojos… te los abren… ¿es lunes a la mañana ya?
No es tu mamá quien te despierta ¿quién es? (sentís miedo)…
Te defendés (pero solo sabés llorar)…
Sentís que te arrancan (y duele sin doler)…
¿Acaso aún no sabías lo que es el dolor? (te lo presento)…
¿Quiénes son ellos? ¿porqué me llevan? (mami… ¿Dónde estás?)
¿Dónde me llevan? (¿porqué sonríen quienes me llevan?)
¿Dónde estoy? ¿Dónde estás?
Ellos quieren jugar, ellos quieren que juegue (¿y mis juguetes?)
Ellos no saben de jugar como jugamos mami… (así no me gusta)
Tengo sueño… me quiero dormir…
Me duermo… ¿me duermo?
Sí… me duermo, aún es domingo (¿hoy no es lunes no mamá?)
Una vez me duermo…
Dos veces, y diez más…
Cien domingos de febrero me duermo, y más…
Solo me voy a despertar el lunes… (con vos mami y mis juguetes)
Y ya pasaron más de 100 domingos sin lunes…
El lunes 25 de febrero de 2008 las hermanitas Beatriz y Victoria Rodó fueron arrancadas de sus camas mientras dormían, por orden de la Dra. Alicia Guzmán devenida a jueza solo por usos y costumbres, perdón, por “malos usos y costumbres”.
El operativo se montó al mejor estilo de los años 70. Seguro que entre quienes estuvieron allí había padres y madres, buenos padres y madres, pero de los buenos que no viven… buenos de los que no saben decir que no. ¿Alguno habrá pensado que ojalá nada de esto le pase?
Y esos padres y madres buenos debieron mentir para no sentirse malos como el sistema que nombra jueces solo por ser amigos de o ser “políticamente” correctos…
Quizá en Jujuy solo leyeron del Martín Fierro eso de “hacete amigo del juez”, porque los jueces no imparten justicia… sino que la hacen ¿pero si el juez es de los malos? O peor aún ¿y si es de los mediocres?
La cuestión es que una madre (Daniela Rodo) hace más de 100 días que le robaron sus hijas (Beatriz y Victoria), los motivos son varios e inventados, pero la verdad una sola: que fueron arrebatadas con argucias legales porque su padre biológico no soportó que la madre de las niñas decidiera tenerlas a pesar de sus reiteradas persecuciones y presiones para que interrumpa el embarazo, porque ella decidió como mujer libre que no quería someterse a alguien que no estaba capacitado para ser padre, entre otras cosas. Pero, el ser el nieto de… o el hijo de... para alguna doctora devenida en jueza, eso es más importante que impartir justicia.
Confío en que la sociedad jujeña, especialmente las madres jujeñas, algún día reaccionen y no solo se dediquen a comentar lo terrible de este tipo de actitudes como si esto no pudiese pasarle a ellas, porque Daniela pasa a su lado a diario por las calles de Jujuy, cargando con dolor que solo ella conoce.
domingo, 8 de junio de 2008
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2 comentarios:
Q LES PUEDO DECIR BEA, VIC Y DANI... ESTOY CON USTEDES... LAS QUIERO MUCHO.
Daniela, lo único que se me ocurre decirte es que no abandones la lucha, que cual leona embravecida arremetas contra quien sea para traer a tus cachorras de nuevo a tu hogar, que ni aún vencida dejes de pelear, que el dolor te pertenece y sólo vos podés sentirlo, el resto del mundo te entenderá por un momento, te acariciarán la espalda y seguirán su viaje... en este tren tuyo no hay lugar para pasajeros, sólo a vos te cabe manejar la máquina hasta el final. Te deseo la mejor suerte del mundo. Afectuosamente
Graciela
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